El Dreambeach, uno de los festivales de música electrónica más reconocibles del circuito español, abrirá en 2026 una etapa inédita: el evento deja Almería después de once ediciones y se traslada a Vélez-Málaga, en plena Andalucía. La organización ha confirmado las fechas del salto: 31 de julio y 1 de agosto de 2026, dos jornadas que situarán a la Costa del Sol como nuevo tablero de juego para una marca que llevaba más de una década ligada al calendario veraniego almeriense.
El anuncio no solo implica un cambio de ciudad. También llega acompañado de una nueva denominación, Dreambeach Costa del Sol, y de un relato claro: el festival busca crecer y evolucionar apoyándose en un emplazamiento con mayor capacidad logística y un contexto turístico que, en verano, compite en primera línea por atraer grandes eventos de música en directo.
Del Levante almeriense a la Costa del Sol: un giro histórico
Dreambeach nació en 2013 y, desde entonces, se había celebrado de forma continuada en la provincia de Almería. En su trayectoria, el festival ha alternado etapas en el Levante almeriense y en la capital, consolidando una comunidad fiel —los conocidos “dreamers”— y un posicionamiento que lo convirtió en una de las citas de referencia para el público de Electrónica en España.
El traslado a Vélez-Málaga rompe esa asociación territorial y abre un nuevo ciclo, con la vista puesta en la edición número 12. La información adelantada en las comunicaciones institucionales y en las primeras publicaciones vinculadas al anuncio sitúa el festival en el Recinto Ferial de la ciudad, en la Avenida Juan Carlos I, un espacio que permitirá desplegar una producción de gran formato y, en teoría, mejorar la movilidad y los servicios asociados.
Las claves del cambio: comodidad, infraestructuras y nueva escala
En el entorno del festival se ha insistido en que la “nueva andadura” pone el foco en la experiencia del público. En un macroevento de electrónica, la comodidad no es un detalle menor: accesos, zonas de descanso, puntos de hidratación, oferta gastronómica, señalética, sombra y tiempos de espera en barras y baños son factores que influyen tanto como el cartel. La apuesta por un nuevo recinto se presenta, precisamente, como la vía para reforzar estas variables.
El salto a Málaga también se interpreta como una búsqueda de estructuras más ambiciosas y mayor margen para integrar partners y activaciones, algo habitual en el circuito electrónico internacional. No es casualidad que el festival plantee esta etapa con una nueva etiqueta territorial (“Costa del Sol”) que conecta con una marca-destino consolidada.
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Fechas en pleno pico del verano: 31 de julio y 1 de agosto
Dreambeach fija su edición 2026 en un fin de semana clave del calendario estival: del 31 de julio al 1 de agosto. En términos de planificación, la elección es estratégica: coincide con el momento de mayor afluencia turística y coloca al evento en el tramo central de la temporada alta de festivales en España, en un periodo especialmente competitivo para la electrónica.
Si lo llevas a la agenda de Modofestival, el festival queda encajado entre Julio y Agosto, una franja donde el público suele decidir con antelación y donde el anuncio de fechas funciona como primer disparo antes de que lleguen los nombres del cartel y la información de entradas.
Qué supone para Almería: cierre de etapa y balance de impacto
La marcha deja inevitablemente una lectura local: Almería pierde una de sus citas musicales más potentes. En las últimas ediciones, el festival venía manejando cifras de asistencia muy elevadas, con un impacto directo e indirecto significativo en alojamientos, hostelería, transporte y empleo temporal. Ese músculo explica el eco del anuncio y la reacción inmediata del sector, que identifica el evento como un activo cultural y económico de primer orden.
La propia organización ha mostrado agradecimiento por los años de recorrido en la provincia, una señal de que el cambio no se plantea como ruptura emocional con el territorio, sino como un movimiento de evolución dentro de una industria que, cada temporada, ajusta sedes y formatos en función de disponibilidad de recintos, crecimiento de aforo y necesidades de producción.
Qué falta por confirmar: recinto definitivo, abonos y primeras pistas del cartel
Con las fechas ya marcadas en rojo, el siguiente paso será conocer el recinto definitivo con detalle (planos, accesos, distribución de escenarios y servicios), además de la política de entradas para esta nueva etapa: abonos, tramos de precio, posibles modalidades VIP y, especialmente, la gestión de alojamientos y lanzaderas, un punto crítico cuando un evento se instala en un destino de alta demanda turística.
Por ahora, el anuncio se centra en la mudanza y en el inicio de ciclo. La expectativa se traslada al momento en que Dreambeach empiece a revelar el primer avance de programación, tradicionalmente el elemento que dispara la conversación en redes y confirma si el festival mantiene su ADN o aprovecha el cambio para reorientar parte de su propuesta.
No gestionamos entradas, acreditaciones ni canales de atención al público. Para cualquier consulta oficial, te recomendamos visitar la web del festival o contactar con sus promotores directamente.

