Más de veinte bandas se han retirado del Viña Rock en los últimos meses y el festival atraviesa una fase crítica a escasos meses de su celebración en Villarrobledo (Albacete). La situación, inédita por volumen y por contexto, ha abierto un debate que va más allá del cartel artístico y pone el foco en el modelo empresarial de los grandes festivales, la relación con los artistas y las expectativas del público.

Las cancelaciones no se han producido de forma aislada. Se han ido acumulando tras el anuncio del avance de cartel, generando un efecto dominó que ha trasladado la conversación desde el plano musical al terreno estructural de la industria cultural.

Una oleada de cancelaciones sin precedentes recientes

Según los recuentos publicados y los comunicados difundidos por los propios artistas, más de una veintena de bandas han confirmado públicamente su retirada del Viña Rock. Se trata de un volumen inusual para un festival de estas dimensiones y con una trayectoria consolidada dentro del circuito estatal.

Las bajas afectan a perfiles muy diversos, desde bandas históricas del rock combativo hasta proyectos de rap, punk o mestizaje, lo que amplifica el impacto simbólico de la situación.

Listado de bandas que han anunciado su retirada

Este es el listado de artistas que han comunicado públicamente su decisión de no participar en la próxima edición del festival:

  • Bob Vylan
  • Che Sudaka
  • Söber
  • Non Servium
  • Los Chikos del Maíz
  • Fermín Muguruza
  • Boikot
  • Reincidentes
  • Kaos Urbano
  • Rienda Suelta
  • Morodo
  • Interferencias
  • Balkan Bomba
  • Cobardes
  • Ill Pekeño y Ergo Pro
  • Tribade
  • Dakidarría
  • El Niño de la Hipoteca
  • El Último Ke Zierre
  • La Élite

Este listado podría ampliarse si se producen nuevas bajas o si otros artistas formalizan comunicados en los próximos días.

El contexto empresarial, en el centro del conflicto

Una parte significativa de los artistas que se han retirado ha vinculado su decisión al contexto empresarial que rodea al festival. El Viña Rock forma parte del ecosistema de eventos gestionados por Superstruct Entertainment, un grupo internacional con presencia en numerosos festivales europeos.

Superstruct Entertainment está participada por el fondo de inversión KKR, cuya presencia en el sector cultural ha sido cuestionada públicamente por colectivos y artistas que consideran incompatible su política de inversiones con determinados valores sociales y culturales.

Este vínculo ha actuado como detonante de un boicot cultural que, en el caso del Viña Rock, ha adquirido una visibilidad especialmente alta por el peso simbólico del festival dentro de la música alternativa estatal.

El impacto en el público y la cuestión de las entradas

Las cancelaciones han tenido un efecto directo sobre los asistentes que adquirieron abonos con antelación. En redes sociales y foros especializados se han multiplicado las quejas y las peticiones de información clara sobre posibles devoluciones de entradas, ante la percepción de que el cartel anunciado ya no responde a las expectativas iniciales.

El debate se intensifica por las condiciones habituales de los macrofestivales, donde los reembolsos suelen quedar limitados a supuestos muy concretos, lo que genera fricción cuando el conflicto gira en torno a cambios sustanciales de la programación.

Un problema que trasciende al Viña Rock

Más allá del caso concreto, lo ocurrido con el Viña Rock se interpreta como un síntoma de un cambio de ciclo en la música en directo. La entrada de grandes fondos de inversión ha transformado la estructura del sector, incrementando su capacidad económica pero también generando tensiones con artistas y públicos históricamente vinculados a valores alternativos.

Por trayectoria, volumen de asistentes y peso cultural, el Viña Rock se convierte así en un caso de estudio dentro del panorama festivalero español.

Un escenario aún abierto

El festival mantiene su convocatoria y continúa trabajando en la reconfiguración de su programación. La incógnita reside en si las nuevas confirmaciones lograrán compensar las ausencias y, sobre todo, en si la organización será capaz de reconstruir la confianza de su comunidad.

Con el calendario avanzando hacia los meses de Abril y Mayo, el Viña Rock afronta uno de los momentos más delicados de su historia reciente, bajo la atenta mirada de la industria musical.

Modofestival es un magazine informativo y no forma parte de la organización de este evento.
No gestionamos entradas, acreditaciones ni canales de atención al público. Para cualquier consulta oficial, te recomendamos visitar la web del festival o contactar con sus promotores directamente.

2 Comments

  1. Manu 26 de enero de 2026 at 10:10 - Responder

    bueno, pues el que no quiera ir que no vaya!!!
    yo vuelvo y con ganas!!!
    🤘🏻🤘🏻🤘🏻🤘🏻🤘🏻

  2. Manu 26 de enero de 2026 at 10:12 - Responder

    Haciendo política barata!!! Presionando a bandas…..en fin solo hay 1 o 2 de los que se retiran, que ne hubiera gustado ver, pero….
    yo vuelvo y con ganas!!!
    🤘🏻🤘🏻🤘🏻🤘🏻🤘🏻

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